lunes, 3 de noviembre de 2008

...a los botados


Suelo llano, rojizo. Se adivina duro. Tal vez arcilla o algo parecido. Una bota. Sola, sin su par. Abandonada. Sin pie que la calce. Algunos escombros esparcidos. De hecho, la bota parece un escombro más. ..( Subcomandante Marcos)

Qué les queda a todos los corazones embarrados y descoloridos que murieron combatiendo, que gritaron a garganta cruda palabras silenciadas.Qué queda para los hijos adoloridos, víctimas de las víctimas.A las generaciones quemadas por la radiación letal del odio y la traición. A todos los que nacieron exhaustos, sin ánimo de arriesgarse, a los que buscamos algún motivo, y nos quedamos esperando frente al televisor, acongojados por la pena, perdidos, solos en la multitud, olvidándonos, enfermos, exiliados a la mediocridad, obligados a rendir, somos los residuos de esta guerra, los esclavos silenciosos, somos escombros convencidos de lo contrario, somos la ciudad estática, melancolía revuelta de un pasado que, a mano alzada de muchos, podría haber sido. Qué le queda al mundo sin la pasión de antaño.