viernes, 10 de octubre de 2008

En la bolsa


Ahora la escuchas a ella. Ahora te debes callar un momento para inhalar, tomar un respiro para tantas auto alabanzas. Ahora por fin ella, de labios partidos como grietas, calmada piensa por donde rasgar la bolsa de palabras, de sensaciones, de alcances reprimidos, silenciados, apagados. Si tiene cosas que decirte, pero no sabe por dónde empezar. Tiene gritos mordidos en la lengua, cuando le pegaste un tirón de pelo, cuando le tiraste la cabeza contra el vidrio después de la fiesta de año nuevo que tenia que ser un poco más feliz que la navidad anterior y anterior cuando le dijiste mirándola a los ojos que te ibas a otro país, sin ella. Y después fracasaste y ella te abrazó, te retuvo, te contuvo desnuda, te sostuvo entre sus brazos, los mismos que golpeaste para su cumpleaños cuando miraste que sus años eran más de los que tu podías abarcar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario